Cuando tu pareja no tiene ganas y tu si

Aunque todas la relaciones de pareja comienzan con mucha pasión y una gran actividad sexual, lo cierto es que con el paso del tiempo la libido comienza a descender debido a la rutina y a otros muchos factores. Por ejemplo nuestro cerebro durante la fase de enamoramiento produce altos niveles de hormonas y neurotransmisores que con el paso del tiempo no es capaz de seguir este ritmo  y de ahí la disminución del deseo.

Causas por las que disminuyen las ganas de mantener relaciones sexuales

El apetito sexual es normal que descienda, por ello no debe ser un problema  que las relaciones íntimas comiencen a espaciarse en el tiempo. El problema surge cuando uno de los dos miembros de la pareja pierde su apetito sexual frente al otro y es sistemáticamente rechazo por el otro miembro de la pareja. Son muchas las causas que pueden influir, pasemos a verlas una a una:

No esta satisfecho con la relación

Mientras nos sentimos queridos, todo fluye y las relaciones sexuales son una consecuencia natural de todo ese cariño y amor. Pero en cuanto uno de los dos miembros no se siente satisfecho con la otra persona esto influye en sus ganas de tener sexo. Muchos factores pueden influir en que no nos sintamos cuidados o respetados por nuestra chica o chico, pero si no lo expresamos y nos encerramos en nosotros mismos no se solucionará sino que irá a más el problema.

Por ello si vemos a nuestro compañero o compañera distante o algo preocupado deberemos preguntar para saber que cosas le están molestando o haciendo que no se sienta tan especial como ocurría al principio de la relación.

Se ha perdido el contacto físico

Se ha perdido el contacto físico

Una señal de que ya no estamos en la fase inicial de inicio es que comenzamos a perder el contacto físico y éste cada vez se  reduce más al momento del sexo y de los preliminares. Si esto ocurre puede hacer sentir a nuestra pareja que solo busca nuestra compañía o cariño por interés puro y duro. Por ello, es importante recuperar el contacto físico para fortalecer los vínculos y avivar la pasión en la relación.

Es tan sencillo como buscar su contacto con un abrazo al despertarse o al irse a dormir, al ver la televisión…etc. Besos, caricias o simplemente buscar la mirada del otro serán pequeños pasos para reiniciarlo.

Rutinas

Con el paso del tiempo organizamos nuestra vida en pareja y cada franja horaria esta asignada a este tipo de tareas. Hasta aquí todo bien, pero lo que en un principio pudo servir para ayudarnos a distribuir y aprovechar el día, puede acabar minando la frescura y vitalidad de nuestra vida sexual. Si siempre tenemos sexo a la misma hora y los mismos días es posible que lo que al principio fuera novedad y placer, parezca una obligación más.

Debéis buscar la manera de devolverle la espontaneidad a vuestros encuentros íntimos, dejar que las relaciones sexuales surjan de forma natural, tras una  beso apasionado o un tierno abrazo…probar a horas o momentos que no son los habituales. En posiciones poco practicadas o en lugares de la casa nuevos…estos dos elementos también os ayudarán a devolver excitación y vitalidad a vuestra vida sexual. Sorpréndele con un roce picante cuando menos se lo espere y dejar que salte la chispa.

 

Cansancio físico

Un gran enemigo del sexo es el trabajo y el cansancio que nos produce diariamente. El agotamiento físico merma nuestras ganas de mantener relaciones sexuales. Y es que para tener un tiempo de sexo de calidad deberemos tener un nivel de energía alto y bajo de cansancio. Por esta razón las parejas que ya llevan varios años suelen tener relaciones íntimas solo los fines de semana, ya que es el momento de la semana que más dormimos y más descansados estamos.

Sea cuando sea, lo mejor es dormir, reponer energías con una buena alimentación, una ducha y predisponer a nuestra mente a pasar un buen rato. Háblalo con tu pareja para buscar ese hueco donde ella o él también se hayan esforzado por recuperar energía. Y si es necesario cuadrar vuestras agendas una vez a la semana para que ningún eventos social o familiar os deje sin vuestro rato de intimidad .

Ha disminuido la química

Como decíamos antes el cerebro y el resto de nuestro organismo no tiene la capacidad de producir todas las sustancias que segregamos durante el enamoramiento mucho tiempo, por ello esta fase suele durar entre un año y tres. Las hormonas como testosterona y oxitocina dejan de producirse poco a poco y lo mismo ocurre con la serotonina, neurotransmisor (sustancia producida por las neuronas).

¿Y esto en que se traduce? Esto no quiere decir que dejemos de amar a nuestra pareja, simplemente que poco a poco se irán las mariposas del estómago y las ganas de hacerlo a todas horas, pero si la relación ha ido bien entre las personas se habrán creado unos vínculos, vínculos que podremos fortalecer. Viajes, proyectos, gustos en común y demás podrán ayudarnos a pasar a la siguiente fase como una pareja solida.

Razones física o preocupaciones diarias

No debemos olvidarnos de las razones físicas que pueden disminuir nuestro apetito sexual. Existen varias causas que pueden influir, casi todas hormonales y sufridas siempre por la mujer, como la menopausia o el postparto. En ambas circunstancias hay un importante descenso en estrógenos, hormona responsable del deseo en la mujer. Otra causa que puede influir en las hormonas y por tanto en el libido son los medicamentos, los cuales en algunas circunstancias pueden alterar nuestra química natural.

En cuanto a las preocupaciones y demás aspectos psicológicos, podemos englobar todos los problemas que tenemos a nivel personal, familiar y profesional.

Debilitamiento del vínculo emocional

Todo lo visto hasta ahora: Rutina, perdida de la química, problemas físicos, preocupaciones diarias, ausencia del contacto físico…Nos llevan a un debilitamiento del vínculo emocional que afecta directamente en nuestra vida sexual. Por ello si la otra persona te importa y no quieres perderla te aconsejamos que fortalezcáis vuestros vínculos. Si reconectáis con vuestra pareja volviendo a veros como os veíais antes y haciendo sentir especiales el deseo sexual volverá porque no hay mejor afrodisíaco que estar en sintonía con nuestro chico o chica.

 

Por tanto si notáis que tu pareja no quiere sexo cuando tu si y deseáis que vuestra relación  goce de buena salud, tendrás que hablar con él o ella para averiguar cual de todas las causas  citadas es la que os está bloqueando. Una vez encontrado el origen podréis enfrentaros a él. Pero si no sois capaces de saber la causa o a pesar de poner ilusión y juego a la relación notáis que las cosas no mejoran, entonces recordar que no estáis solos y que con la ayuda de un experto, sexólogo o psicólogo será más fácil salir de este bache.

 

 

 

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