Corsés y Corpiños

Icono en el mundo fetichista y bondage, prenda estrella en el mundo de la lencería tradicional, lo corsés y corpiños permiten moldear y estilizar el cuerpo de la mujer, resaltando  la cintura y pecho. ¿cómo no caer rendidas ante este símbolo de feminidad?

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Si deseas una noche erótica y que tu hombre se quede babeando cuando entres por la puerta, los corsés y corpiños sexys son la prenda de lencería que estabas buscando. 

¿Qué son los corsés y corpiños?

Los corses y corpiños son muy valorados por fetichistas y personas que les gusta el mundo bondage por su alto grado de erotismo, pero también apreciado por resto de hombres y mujeres. Todos sabemos como favorece a la silueta llevar un corsé o corpiño, como realza pechos y cintura, haciendo que nuestros vestidos nos sienten mucho mejor, y si los utilizas con medias sexys y pantys sexys comprobarás como además también se realzan tus piernas. 

Además para una noche de amor y pasión, los corsés y corpiños online serán una grata sorpresa para nuestra pareja, que también nos excitará a nosotras al sentirnos tan atractivas y deseadas. Para ello puedes combinarlos con conjuntos de ropa interiorbodys sexys y picardías eróticos.

En nuestra amplia variedad de corsés y corpiños sexys encontrarás: corpiños para vestir, corpiños de fiesta, lencería sexy de látex negros, rojos, en forma de sujetador. Incluso tenemos los mejores corsés y corpiños con forma underbust, que solo te cogerán desde debajo del pecho hasta la cintura, ideal para llevar con camisa debajo. También puedes comprar corsés y corpiños en la sección de disfraces eróticos, combinándolos con braguitas, tangas y culotes.

También puedes utilizar pezoneras para dar la sorpresa cuando te quites el corsé, o unas mallas y bodystockings, cubriéndote con un kimono erótico.

Disponemos de lencería tallas grandes y para tu pareja también lencería erótica masculina.

Historia de los corsés y los corpiños

Por lo que se sabe los primeros corsés aparecieron en las civilizaciones antiguas como Creta y en Occidente sobre el siglo XVI. Se utilizaban inicialmente para conseguir un cuerpo rígido y un torso estilizado para las mujeres de la nobleza de materiales rígidos como el metal que además les limitaba el movimiento. 

 

El corsé tal y como se conoce hoy en día nace en el renacimiento y no en la Edad Media. Aparece en las cortes europeas en el siglo XVI únicamente para las mujeres de la nobleza pero en los siglos XVII y XVIII cuando se extiende a las clases más populares, aunque en una versión más sencilla y con pocas ballenas. Su forma es cónica con la punta hacia abajo en la cintura y se crea imitando la armadura militar de los hombres a modo de armadura física y moral de la mujer noble. Muy ajustado y rígido comprime las costillas flotantes y con sus tirantes obliga a colocar los hombres hacia detrás. Obligando a cambiar la posición del cuerpo y a tener buen porte en la cabeza.

En Francia después de la revolución francesa desaparece durante unas décadas  el corsé ya que la mujer influenciada por las nuevas ideas políticas de la revolución comienza a vestir estilo la antigua Roma y posteriormente se pone de moda el corte imperio, cortado por debajo del pecho el cual es muy amplio en la cintura.

Entre  1810 a 1830 vuelve a ponerse de moda el corsé, pero con una forma muy diferente, el corsé deja su forma cónica para pasar a  ser curvo. Marca la cintura muy alta y es ancho en las caderas y ya no aplasta los pechos sino que los sostiene hacia arriba.

 

Durante el período de la Belle Époque hay nuevos cambios importantes en la forma se empieza a respetar la anatomía de la mujer y se deja un poco más de espacio para sus vísceras, pero sigue creando problemas de espalda e incluso de abdomen.

En los años 20 el corsé y el corpiño continua evolucionando  como lo hizo desde sus comienzos. En este siglo aparece el sujetador y por ello se acaba transformando en la faja. Ya no se marca la cintura, mientras que las caderas y los muslos se comprimen para satisfacer el aspecto más tubular tan de moda en esta época.

En los años 30 el corsé y el corpiño propiamente dicho deja de existir, aparecen las fajas elásticas en colores beige y rosas y continuarán hasta los años 70. En la actualidad en especial lo usan las novias para el día de su boda y las mujeres que pertenecen a la tribu urbana denominadas  “góticas”.

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