Se habla del sexo apasionado a los veinte años, de la técnica y experiencia de las personas con treinta años, pero que ocurre en la década siguiente, ¿cómo es el sexo a los cuarenta años? Pues por entrevistas y datos aportados, la vida sexual parece seguir siendo interesante, al menos más de lo que podríamos pensarse a priori.

Desde luego esta época no tiene la estabilidad  económica y emocional que tenía hace unos años, teniendo en cuenta la  situación del mercado laboral y por el  número de divorcios  in crescendo. Pero una mayor seguridad en sí mismos, una mayor autoestima unida a  nuevas aplicaciones donde ampliar nuestra red social, hace que los individuos de cuarenta años vivan una explosión sexual durante esta década.

Sexo-no-convencional

Sexo no convecional

El sexo no convencional, como el poliamor (mantener relaciones sexuales estables con varias personas a la vez), el intercambio de pareja,  y las ganas de explorar nuevas experiencias que no hemos vivido hasta esos momentos, hacen de esta etapa sea una segunda juventud sexual.

Sin olvidar las nuevas tecnologías, páginas de contactos y app para los móviles con los mismos fines, hacen más fácil conocer a gente con nuestras mismas intenciones. Y es que según estudios realizados aunque el hombre con la edad va mermando sus capacidades físicas, no disminuyen las ganas de realizar sus fantasías sexuales o de repetir aquellas experiencias memorables del pasado.

Mayor seguridad

Mayor seguridad

La mayor seguridad  y autoestima se incrementa especialmente en la mujer en esta década, lo cual hace que se enfrente al sexo con mayor aplomo y confianza a las situaciones íntimas o encuentros sexuales. Por ello les resulta más fácil disfrutarlos y sacar su lado más sugerente, lo cual se traduce en un aumento de su actividad sexual.

Ante la relajación de las convenciones en la relación hombre-mujer, en cuestiones de edad, raza, situación económica, cada vez más se relacionan con hombres mucho más jóvenes que ellas. Y es que la idea de que la mujer debe buscar a hombres mayores para protegerla y le faciliten el dinero, desde que la mujer se inserta en el mundo profesional, cada vez está menos vigente. Muchas mujeres de 40 años tienen una consolidada situación laboral, por tanto son independientes económicamente y poseen una autonomía que antes no tenían.

 

Así que podemos concluir que el sexo a los cuarenta años sigue siendo muy divertido y placentero, con el aliciente añadido de la desinhibición  y seguridad que ofrece la experiencia y los años. Por tanto con menos miedo de probar nuevas sensaciones y experimentar con tendencias atrevidas como el bondage. Si este es tu caso te aconsejamos que navegas por nuestra página para conocer los accesorios BDSM: esposas, cuerdas, máscaras o látigos.

Con un  alto libido, un mejor conocimiento de ellos  mismos y de que les hace estar más atractivos para conquistar a los demás. Más serenos y sabios que nunca, pero con muchas ganas de arder en el fuego de la pasión.