Las autoridades han detectado en los últimos años un gran incremento de enfermedades de transmisión sexual (ETS). Por ello en el artículo de hoy queremos preguntarnos que está ocurriendo en la sociedad española y cual es la mejor forma de protegernos de este tipo de enfermedades.

El alarmante incremento de contagios

El alarmante incremento de contagios

Y es que el alarmante incremento en los contagios de VIH, gonorrea, herpes, sífilis y clamidia en una población que antes no se consideraba de riesgo, no puede deberse a un único factor.

-Las personas involucradas en relaciones estables se sientes intocables y ven las ETS como algo ajeno a sus vidas, y que solo atañe a la comunidad homosexual. Según ellos mucho más promiscuos, como si las infidelidades no existieran en el mundo heterosexual. Sin olvidar el riesgo de contagio de este tipo de enfermedades durante las  relaciones sexuales anteriores a iniciar una relación estable.

-Mucha gente piensa que la persona con la que van a tener relaciones sexuales está sana si su aspecto es atractivo, ignorando que este tipo de enfermedad no es como un resfriados cuyos síntomas si son visibles con estornudos, tos, o nariz congestionada.

-También se tiende a pensar que el porcentaje que se contagia de este tipo de enfermedades es más baja de lo que realmente es. A veces creemos no conocer a nadie que se ha contagiado, porque mucha gente todavía piensa que no se debe hablar de nada relacionado con el sexo o simplemente le da vergüenza reconocer que ha sido infectado por una ETS.

– Desde el descenso de la mortalidad en enfermos de VHS o SIDA, la gente comenzó a relajarse y pensar que el peligro había pasado. Lejos queda la campaña “Póntelo, pónselo” con la que educaron a los adolescentes de finales de los ochenta que ahora están en la década de los cuarenta. Campaña que tan bien funcionó viendo ahora como se fueron frenando las infecciones de esta letal enfermedad por aquel entonces.

-La población de entre 55- 75 años siguen teniendo sexo semanalmente, pero si nos remontamos al momento de su juventud, cuando recibieron su educación sexual estaremos hablando de la década de los 50, 60 y 70, por lo que podremos decir que su educación sexual fue bastante escueta y superficial por no decir casi nula. Muchas cuestiones se saldaban con simples eufemismos o rodeos. Por lo que muchos malos hábitos serán siendo arrastrados y con ellos también prejuicios y creencias erróneas.

 

Sexo seguro

Sexo seguro

Cualquier persona, a cualquier edad, que tenga una nueva relación debería pensar en el sexo seguro y particularmente en la importancia de los preservativos. Los preservativos no son solo cosa de adolescentes.
Por ejemplo las mujeres que emplean la píldora, deben utilizar la protección doble, es decir, preservativo y método anticonceptivo. Ya que TODOS estamos expuestos, todos deberíamos utilizar condón y realizarnos análisis de ETS como los habituales análisis de sangre para cuidar nuestra salud y así frenar el aumento de las enfermedades venéreas. Pero ya que esto no se hace, nos atrevemos a poner el dedo acusador en nuestra ignorancia o en nuestro carácter temeroso o inconsciente.

No deberíamos olvidar que la concienciación y el aprendizaje en la sexualidad no debe reducirse a nuestra adolescencia.