Si alguna vez te has preguntado si practicas mucho o poco sexo con tu pareja hoy hemos preparado este artículo para responder a tu pregunta. La frecuencia de la actividad sexual es un indicador de la relación con nuestra pareja y es que sin sexo la pareja no existe, seremos amigos o compañeros pero desde luego no pareja.

Número de veces

Número de veces

La gran mayoría de las parejas que están casadas lo practican varias veces a la semana, el número de veces es difícil de extraer a través de encuestas, ya que la cuestión que nos ocupa despierta muchos prejuicios, vergüenza o ganas de aparentar. Hay poca sinceridad referente al sexo, pero nos puede servir de aproximación sobre las frecuencia sexual de las parejas y matrimonios.

Los estudios nos dicen que en el primer año de relación la frecuencia sexual media es de unos 3 encuentros semanales, pasando a 2  por semana durante el tercer año y a partir de ese tercer año las parejas disminuyen a 1 encuentro semanal. Pero es normal que tu media sea más alta sobre todo al principio de la relación, en especial si tenemos en cuenta que no se suele tienen hijos, no hay temas que crean discusiones, el deseo sexual es muy alto y se pueden producir relaciones sexuales en cada cita o encuentro.

Todo fluye correctamente si estamos con una persona que nos gusta y nos hace sentir completa, gracias a las hormonas. Pero a los tres años muchas parejas se consolidan,  comienza a bajar la química entre los dos miembros, a partir de aquí el deseo disminuye sobre todo en uno de los miembros de la pareja y suelen aparecer las primeras crisis o incluso llega la ruptura.

Darle la importancia que tiene

Darle la importancia que tiene

Por tanto hay que darle la importancia que tiene al sexo y al deseo sexual , ya que sin la actividad sexual no hay pareja y sin apetito sexual no hay sexo.

¿Pero cómo podemos hacer para que la libido no desaparezca o disminuya tan drásticamente hacia esa persona que tanto queremos y deseamos tener siempre a nuestro lado?

Podemos decir que la fantasía es el principal motor del deseo sexual, ya que cuanto más imaginamos, más ganas tenemos de sexo. Así que aunque no vayamos a echar toda la culpa al matrimonio y la rutina de la convivencia, aunque es cierto que el no verse a menudo y el tener nostalgia del otro,  aumenta nuestra libido. Así que deberemos hacer un esfuerzo para mantenerlo en el tiempo y salvarse de la monotonía. Podemos fantasear con lo no ocurrido y novedoso, pero también podremos recrearnos en encuentros con posturas, movimientos y sensaciones memorables que nos guste recordar.

Y por ello deberemos alejarnos de las  tres variables que inhiben el apetito sexual:

-La No sorpresa o rutina en la relación o convivencia.

-La costumbre de estar con esa persona solo por presiones sociales. Y por tanto tendremos una pareja formal pero no realmente una pareja.

-La no existencia de un plan en común. Los proyectos en común alimentan las ganas de estar juntos y por tanto alimenta el deseo por la otra persona.

 

Así que si ves que la frecuencia actividad sexual comienza a disminuir, sal de tu zona de confort  y prueba cosas nuevas, plantearos hacer cosas nuevas, en nuevos lugares y en nuevas posturas. Sobre todo teniendo en cuenta que hay que cuidar el deseo sexual que es bien distinto de tener sexo por obligación. Quítate tabúes y olvida los reproches para otro momento.